lunes, 12 de octubre de 2009

Un "duro" en La Biblioteca Imaginaria

Ni el protagonista innominado, ni mucho menos sus amigos, frecuentan una biblioteca. Pero algunas madres, buena parte de su entorno, pertenece a una izquierda que en mayo del 68 consiguió universidad para todos. ¿De dónde nace esta generación con sida mental? (Según Leon Debauquet, aquel ministro francés)? Una novela desprovista de ambiciones estéticas, dura como las calles, fea, como las chimeneas de la industria farmacéutica que el protagonista contempla en su barrio periférico.

Estas y otras novedades en La Biblioteca Imaginaria, http://www.labibliotecaimaginaria.es bajo la coordinación de Cristina Monteoliva:

Novedades a fecha 12/10/2009
- Conversamos en diferido con SALVADOR GUTIÉREZ SOLÍS.
- El orden de la memoria, de Salvador Gutiérrez Solís, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Sida Mental, de Lionel Tran, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo.
- El trino del diablo y otras modulaciones, de Daniel Moyano, reseña escrita por Raúl Rubio Millares.
- Nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE.
- Nuevos enlaces.

lunes, 5 de octubre de 2009

LITERATURAS EN LA BIBLIOTECA




Noruega era en el 2007 el país con mejor nivel de vida de la Unión Europea. La esperanza de subsistencia sobrepasaba los ochenta, y la ratio en el nivel de renta era de 1 a 85 frente a la de un ciudadano/a iraquí.
Esta semana miro a Noruega en La Biblioteca Imaginaria. A sus mujeres. A la literatura hecha por mujeres noruegas, tamizada y de grano fino, como sus noches y sus días polares. Y como siempre, el resto de mis compañer@s otean también otros horizontes.
LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 5/10/2009
- Conversamos en diferido con JAVIER PUEBLA
- La inutilidad de un beso, de Javier Puebla, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Mujeres de los fiordos. Relatos de escritoras noruegas, de varias autoras, reseña escrita por José Cruz Cabrerizo.
- Doctor Pasavento, de Enrique Vila-Matas, reseña escrita por Raúl Rubio Millares.
- Nueva entrega de NOTICIAS/PROMOCIÓNATE.


miércoles, 16 de septiembre de 2009

EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO

Cuando Rosanne Rockwell preguntó a su entrevistado de esa noche en "Vivir para contarlo", qué era lo más repugnante que se había llegado a comer en las impenetrables selvas vietnamitas, Rambo habló como si soltara un escupitajo:
-Carne de cañón.

martes, 28 de julio de 2009

HOTEL Y DOMICILIO. DISCRECIÓN. SATISFACCIÓN ASEGURADA PARA TUS MUERTOS

Yo tuve suerte porque me tocó un japonés de la yakuza. Aunque casi no lo cuento. O sea, que a estas alturas podríamos no estar hablando usted y yo si no fuera porque con mi impaciencia precipité los acontecimientos. Con tanto respeto, ceremonial y pomposidad, todavía íbamos a estar dale que te pego, como si de una ceremonia del té se tratara. Fue tan delicado que hasta me pidió una almohada para silenciar y no despertar a los vecinos. Y luego con una bayeta superabsorbente limpió toda la sangre y los refregones de sus dedos. Me dejó la habitación inmaculada, como si allí no hubiera pasado nada. Ahora que puedo hablar con franqueza me voy a explayar. Ya de cualquier modo, nada de lo que diga podrá ser utilizado en mi contra... Mi expediente está cerrado y el dios jefe todopoderoso lo tiene sobre su mesa. Lo que iba a contarle. Que podría haber sido peor: El sinaloense parece que viene montado en un caballo cantando el chacarrón con uno de sus guitarrones, y aquello hubiera acabado en escándalo. Ya me figuro la algarabía en medio del pam pam pam: “¡Toma balacera!”, y “¡Viva la pelona!” a voz en cuello. Y no quiero pensar en un colombiano: te tutean, ni el mínimo respeto mientras despachan al futuro fiambre, y pasando por encima de tu cuerpo todavía caliente tampoco tienen empacho en revolverte la nevera. Pero lo peor de todo es que me hubiera tocado en suerte un español. Son una mezcla de visitadora de Avon, comercial de telefonía, y especulador inmobiliario: llegan tarde y a deshoras, te engatusan con una zarandaja, liquidan el asunto de cualquier manera, y encima lo dejan todo hecho una porquería.

SIEMPRE IMAGINARIA

Aunque yo no lo diga, cada lunes La Biblioteca Imaginaria inaugura un nuevo anaquel. Ese es el caso del lunes pasado (que no dije nada, pero La Biblioteca abrió). El lunes 20 se publicó mi reseña sobre el interesante libro de relatos EL CENTRO DE LA TIERRA de Andrés Pérez Domínguez, y una entrevista con el autor. Esta semana ya no he llegado, pero aquí van la entrevista y las muy necesarias reseñas de mis compañer@s.


LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Novedades a fecha 27/7/2009

- Pedro Crenes Castro conversa en diferido con Ignacio Martínez de Pisón
- Aeropuerto de Funchal, de Ignacio Martínez de Pisón, reseña escrita por Pedro Crenes Castro.
- Tiempo sin tregua, de Al-Mutanabbi, reseña escrita por David Porcel Bueno.
- De eso se trata, de Juan Villoro, reseña escrita por Raúl Rubio Millares.
- , de Nafisa Haji, reseña escrita por Cristina Monteoliva.
- Nuevos enlaces

Recibe un cordial saludo,
Cristina Monteoliva
www.labibliotecaimaginaria.es

viernes, 17 de julio de 2009

LITERATURA CONTRA EL CALOR


Los ordenadores acusan el calor, sus pobres microprocesadores sufren el embalamiento térmico y ya todo son problemas. Pero a pesar de la canícula siguen abiertos muchos frentes literarios virtuales: La Biblioteca Imaginaria, la web de Fernando Sorrentino, y la revista Spejismos.

-Este jueves Cristina Monteoliva y algunos de mis compañeros han dado cuenta de lo que leyeron, interesante y periférico (aquello que nunca encontramos en el suplemento literario-catálogo). http://www.labibliotecaimaginaria.es/

-El amigo Fernando Sorrentino pone en bits uno de sus relatos recogidos en papel en su libro "Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza" publicado en España por Ediciones Carena. El relato es "En defensa propia". Divertido y terrible a la vez, como muchos de sus relatos.

-Y recién salido ayer, el número 7 de la revista dedicada al relato breve Spejismos. Relatos de Alfonso Montoro y Miguel Sanfeliu, teoría en torno a la construcción del relato por M. Ángel Cáliz, Homenaje a Benedetti, por Tomás Conde, entrevista a Ronaldo Menéndez, y
reseñas de M. Ángel Zapata sobre "El colibrí blanco" de Esteban Gutiérrez que esta vez se pasa al terreno de la novela, y la mía, mi reseña sobre "Mirar al agua" de Javier Sáez de Ibarra.

Con tan buenos contenidos desde luego no sabréis adónde mirar.
Buen provecho.

miércoles, 15 de julio de 2009

PENSAMIENTOS AZUCARADOS 2

PASOS DE BAILE

El propietario del salón de baile meaba agua bendita y cagaba en olor de santidad. Por eso el muy puto, siempre traía al cura para que bendijera la pista de baile. Y los músicos tenían que comulgar y prometer solemnemente que no iban a ejecutar pieza alguna susceptible de acercamiento carnal. “Toque ligero, que no adormezca la conciencia vigilante contra la serpiente del pensamiento pecaminoso”. El oficiante entonces levantaba los brazos como si alzara al Niño Jesús al cielo, y la sotana se le subía dejando al descubierto unos zapatones feos de payaso. Era el pistoletazo de salida, sonaban los primeros acordes y salía disparado a comer su merecido chocolate con picatostes con las madres de las niñas, carceleras de su honra que vigilaban desde un entarimado lateral.
Todo se había desarrollado según la costumbre, y yo ahora me encontraba bailando frente a aquella preciosidad sonriente. Debía ser un twist lo que nos movía, el ritmo que nos mantenía así, con esa chepa que se te pone al inclinarte, y acerqué mi cara a su oreja para preguntarle el nombre, todo con tan mala fortuna que mi boca chocó con su mejilla como si le hubiera estampado un beso. Un basilisco enlutado, un twister, que en inglés viene a ser un huracán, me sacudió dos guantazos, uno de los cuales me alcanzó el oído y me lo dejó lleno de acúfenos. Por el otro podía escuchar perfectamente las risotadas de los otros bailarines.
El lunes a la hora del bocadillo, mentí como siempre a mis compañeros de la fábrica de caramelos Puigbet: les dije que había bailado agarrado con una que se arrimaba. Pero la felicidad del autoengaño siempre es efímera: como si de una aparición satánica se tratara, la bruja emperifollada apareció esa mañana por entre de las calderas, La porcelana sonriente con la que medio bailé la tarde anterior la seguía, y el corazón se me debió acelerar como una envolvedora loca, y el ruido de mi pum-pum llegarle a los oídos, porque de pronto giró la cabeza adonde yo estaba y nos quedamos mirando, ella parada hasta que la vieja se dio cuenta de que no la seguía y reculó hasta verme o ver a Pedro Botero maquinando en sus calderas que viene a ser lo mismo según la expresión repentina de su cara. Luego levantó un puño cerrado a lo Pedro Carrasco, y con la mano libre agarró a la niña arrastrándola como se arrastra un saco de azúcar.
-¿Has visto a la hija del dueño? –Manolito Tordesillas, el eterno aprendiz, me habló al oído a causa del ruido ambiente de las máquinas. Buscaba complicidad y acertó con su codo huesudo entre mis costillas-. Dicen que acude a un baile de postín.
-Manolito –le dije también al oído-. Te voy a decir una cosa, y quiero que se la cuentes a los demás: con la que ayer bailé agarrado era la hija del dueño. Y no me veas cómo se restregaba. Aquí en la tarjeta viene la dirección del baile. Le gustan los hombres de fábrica, no los niñatos amariconados. Se pega tanto que podrás sentir sus pitones. El domingo tira para allá y éntrale al toro.
-Pero si es tu novia.
-¿Qué dices? Es una vampiresa que cada domingo por la tarde necesita sangre fresca. Yo ya no le valgo.
Y me faltó añadir que a su padre tampoco, porque, el jabalí herido, la mantecosa de su mujer, en ese momento ya estaría golpeando con su dedo regordete la mesa de Puigbet, exigiéndole con su voz rabiosa que me finiquitara.